Nociones Generales

Los instrumentos virtuales y los de hardware son complementarios en su uso y funcionalidades, por lo cual merece la pena conocer ambos mundos, para luego elegir lo mejor de cada uno y hacer la mejor música.

Siempre me apasionó la fabricación artesanal de sintetizadores y procesadores de audio. Por ello hago instrumentos virtuales, usando el programa Flowstone (antes Synthmaker), e instrumentos concretos o "hardware" con circuitos electrónicos.

Instrumentos musicales tradicionales o acústicos

Más allá de su belleza sonora, ¿Quién duda del encanto de tomar un instrumento y sentir su peso, de recorrer su forma, oler el barniz y su madera labrada, de ver vibrar las cuerdas que llegan a nuestros oídos en forma de sonido? ¿De comprender el minucioso trabajo del luthier, de admirar la destreza de quien lo toca, o de tocarlo, aún sin destreza? Aún la posición del ejecutante forma parte del encanto...
Estos instrumentos tradicionales tienen otras virtudes más concretas, que merecen ser tenidas en cuenta:
- Su sonido, a volumen razonable, causa menos cansancio que ciertos instrumentos más modernos.
- Son aplicables a una amplia variedad de estilos musicales, encajando de  manera agradable en géneros que van desde lo medieval y folklórico, pasando por el jazz y el rock, hasta llegar a la música electrónica.






Instrumentos musicales modernos


Hay una diversidad de instrumentos modernos tan amplia como la de los tradicionales. Su sonido se realiza manejando la electricidad que llega a un parlante. Algunas variedades las componen: guitarras eléctricas, órganos electrónicos y sintetizadores. Los sintetizadores pueden estar destinados a imitar o recrear sonidos naturales e instrumentos tradicionales, y también a generar sonidos que no existen en la naturaleza, como los de la música "pop", "dance", "electrónica", etc.
Dentro de los sintetizadores, existen dos grandes familias: los "hardware" y los "software" o virtuales. 
Los instrumentos "hardware" se alojan en un gabinete confeccionado exclusivamente para la función del instrumento. Los virtuales consisten en un programa que está en una computadora. Es decir que se necesita de una computadora para "tocarlos".




Instrumentos hardware

Mi humilde sintetizador al lado de un gigante DX7
Son los típicos teclados electrónicos que se instalan en un escenario, en las iglesias o en el living de una casa.
Funcionan con plaquetas de circuitos electrónicos ( ésto significa "hardware") dentro en un gabinete o caja que se confecciona exclusivamente para este fin. O sea que su cuerpo es palpable, puede agarrarse y percibirse físicamente tal como se lo ve.
Ejecutar un instrumento hardware, moviendo sus controles con los dedos, produce una sensación digna de ser experimentada, y muchos músicos están de acuerdo en que ello incide de manera determinante en la inspiración compositiva y en la creatividad para formar sonidos y componer música.












Instrumentos hardware "vintage" o "retro"

Estudio-Laboratorio Siesta del Fauno
La generación de sintetizadores hardware del pasado siglo XX, que se hizo obsoleta en el siglo XXI, curiosamente ha resucitado. Vuelven los sintetizadores "retro". La adquisición de viejos instrumentos hardware aumentó como consecuencia de búsquedas apasionadas por parte de los músicos y ha hecho subir los precios de aparatos que yacían abandonados en un rincón, cubiertos de polvo. Para ganar mercado, la industria musical actual dedica gran parte de su actividad a fabricar nuevos instrumentos con características de los viejos, investigando exhaustivamente cómo lograr sonidos de timbre analógico en plena era digital.
Muchos guitarristas buscan un sonido "valvular" en su guitarra eléctrica, y adquieren, ya pasada la primer década del año 2000, un equipo de precio abultado que utiliza como elementos cruciales las mismas válvulas que utilizaban los televisores blanco y negro de los '70. Así también, muchos tecladistas adquieren onerosos sintetizadores con tecnología digital con un nivel de sofisticación tal que emulan la vieja tecnología analógica. En este caso no utilizan elementos obsoletos, sino lo último en tecnología. Esta búsqueda no obedece a "que los instrumentos viejos sonaban mejor" sino a que sus características sonoras son agradables para muchos músicos. Si bien las cuestiones de gustos son subjetivas, cuando toda una sociedad coincide con esos gustos, ¿para qué cuestionarla? solo merece ser tomada o dejada. Y si la tomas, ¡disfrútala!

Antes de invertir tiempo en analizar el por qué de este fenómeno, les sugiero que lo experimenten por cuenta propia. Tal vez por la historia que llevan adentro, tal vez por la calidez de su sonido, incluidas sus fallas, tal vez por la simpleza en su manejo y por la inexistencia de "menús" interminables en un display pequeño, muchos músicos experimentan con los instrumentos "vintage" un placer que no encuentran en los sintetizadores de la generación posterior. Éstos últimos, obviamente, tienen su propio encanto, y rebasan de recursos que fueron deseados en las décadas pasadas, pero satisfacen otro tipo de necesidades y placeres. No reemplazan, en opinión de los expertos, a los sintetizadores vintage, los cuales tienen una cualidad extra: la carga afectiva, que como toda emoción, es un ingrediente importante a la hora de crear música. Otra cualidad que se me ocurre: los sintetizadores vintage fueron los primeros en su naturaleza eléctrica, y la novedad de género es algo que suele trascender a las generaciones posteriores. He aquí entonces, que cuando la ciencia trabaja al servicio del arte, lo subjetivo puede volverse objetivo...



Instrumentos virtuales

También llamados "instrumentos software", los instrumentos virtuales son programas de computadora. Ello implica que todos los controles del instrumento (perillas, deslizadores, botones, etc) se ven en la pantalla y deben manejarse por medio del mouse o al tacto, en caso de disponer de una pantalla táctil. Aveces ello altera creatividad del usuario, que no puede agarrar los controles con los dedos. El mercado ofrece diversos paneles con muchas perillas reales que se conectan a la computadora para solucionar ésto. Son llamados “superficies de control” y "controladores". Estos últimos incluyen un teclado musical. Pero, en lugar de tener un solo aparato, ahora tenemos un teclado musical, un teclado de PC, un mouse, una computadora… La alternativa para reducir esta cantidad de aparatos y no enredarnos en el cablerío es una notebook o una tablet. También ciertos teléfonos celulares aceptan la instalación de instrumentos virtuales. Estos dispositivos simplifican los conexionados y manejo del software, aunque con menos recursos que las notebooks y las computadoras. De todos modos, ofrecen una manera interesante de hacer música con aparatos pequeños, y asombran por su calidad en relación a su tamaño físico.
Ahora, las ventajas de los instrumentos virtuales:
-          La portabilidad. Imagínense llevarse en una valija 100 sintetizadores listos para usar… los virtuales no ocupan lugar físico, están alojados en la computadora, por lo tanto puedes tener cientos de ellos.
-          Imagínense enviar por email un cajón con un Arp 2600 o un órgano Hammond B3…. Sus versiones virtuales permiten las ventajas del envío, la carga y la descarga por Internet.
-          No tienen cables para pisar, ni conectores para romper. No se rayan, no se oxidan ni tienen circuitos que se queman o ni partes sin repuesto. No tienen partes mecánicas que se desgastan o se rompan.
-          Se pueden usar varias instancias simultáneas del mismo sintetizador virtual, cada una con distintos sonidos. Por ejemplo, si tienes un Minimoog virtual, significa que tienes 10 de ellos, al mismo tiempo, y cada uno con diferentes sonidos... la cantidad  depende de la potencia de tu computadora.
-          Los instrumentos virtuales pueden alojarse “dentro” de los programas conocidos de grabación y composición. Ello evita degradaciones de fidelidad  como las ocasionadas por algunos cableados, ruidos eléctricos y ambientales, etc. Y volviendo a la portabilidad, puedes llevarte bajo el brazo tu estudio de grabación con un conjunto de instrumentos ya conectados adentro, incluyendo efectos virtuales como reverberancias, ecos, distorsiones, ecualizadores, etc., a los cuales puedes someter esos instrumentos.



Emulaciones virtuales
Hay instrumentos virtuales inéditos, cuyos nombres están marcando su huella en la historia de la música. También hay instrumentos virtuales que emulan instrumentos hardware conocidos. En particular, las emulaciones de sintetizadores “retro” famosos, tienen ciertas ventajas. Ello no significa que las versiones virtuales sean mejores que las originales. Los instrumentos originales brillan por sí mismos y no necesitan ser “defendidos”, la experiencia de tocar con joyas históricas es difícil de describirse, y es por ello que continúan vigentes a pesar de su tecnología superada.
-          Las versiones virtuales no se desafinan, no se desarman, no se descalibran ni se descalabran (por ejemplo, el Mellotron solía disponer de personal técnico exclusivo ambulante)…
-          Las emulaciones virtuales de instrumentos retro/vintage son más asequibles que los originales, e incluso gratuitas, por lo cual están al acceso de quienes no podrían adquirir los originales. Y como son transmisibles vía internet, su acceso supera las barreras del transporte físico.
-          Respecto de la fidelidad para con los originales, hay compañías como Native Instruments, Arturia, G- Force, etc que realizan trabajos admirables, y por los cuales han logrado renombre. También hay muchos luthiers informáticos independientes que realizan emulaciones, muchas de ellas gratuitas, desde las mejores a las peores… Afortunadamente disponemos de nuestros oídos, de grabaciones originales en Internet, etc. para ponderarlos. Algunas versiones permanecen fieles a su modelo, y otras agregan funciones y corrigen defectos. Por ejemplo, puede conseguirse una versión de MiniMoog con arpegiador automático, lo cual no está incorporado en su versión original en hardware.



¿Qué es mejor: hardware o virtual?
Cada cual tiene sus virtudes y sus defectos, sus atractivos y desencantos. La cuestión es conocerlos a ambos y luego elegir. ¿Y por qué elegir, si se pueden disfrutar ambos...? Todo depende del músico, de sus propios gustos y orientaciones artísticas.
Unos prefieren el hardware. Si me gusta un automóvil, quiero sentarme en él, tomar el volante, mirar a través del parabrisas, "sentir" el camino. ¿cómo podría disfrutar de un auto virtual...?
Otros prefieren los virtuales. Para hacer una analogía, digamos que puedo gozar de ir a un estadio a ver un partido de fútbol, con todas las vivencias que ello implica. Pero también disfruto del encanto que me causa una fotografía tomada en el instante en que un jugador toca con su pie el balón que terminará en gol, con el cabello revuelto, las venas hinchadas y un gesto desencajado que pasó desapercibido cuando lo ví en vivo.
Y otros, disfrutamos tanto de los instrumentos hardware como de los virtuales.